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Posted on Nov 5, 2016 in Aula, La Voz de Milton, Mundo, Nuestra Voz

Diferencias hermosas: Una conversación

Por Adrián Hackney

Siempre que nos miramos en el espejo, sea literal o figurativo, somos obligados de afrontar nuestras inseguridades. ¿Cómo se convierten nuestras características personales en inseguridades? La realidad es que la sociedad crea inseguridades cuando retrata diferencias como defectos. Este fue el mensaje de Jonathan Mooney, el orador Talbot de este año. Mooney compartió su viaje con dislexia y las lecciones que ha aprendido a lo largo de su vida académica y profesional. Fue un discurso gracioso y memorable. Todos los estudiantes podían entender su mensaje porque es relevante a cada tipo de diferencia.

De niño, Mooney era el “chico diferente.” Se portaba mal en clase, no seguía instrucciones, y jugueteaba muchísimo. Aprendía a una velocidad diferente que los otros estudiantes de su edad, y estaba separado de sus compañeros. Estas experiencias le dieron verguenza, pero sólo requería arreglos especiales para prosperar. Cuando recibió el respaldo necesario, tuvo éxito, tanto que fue a la Universidad de Brown. Allí, se ganó un título honorario en Literatura Británica.

Entonces, ¿qué aprendió de su esfuerzo y éxito eventual? Ganó la perspectiva inestimable de una persona con diferencias de aprendizaje. Sí, sus diferencias son complicadas y difíciles, pero no son trágicas. Cuando las tratamos como estorbos horribles, los estudiantes que tienen ADHD o dyslexia van a pensar que son más estúpidos. Cuando reciben ayuda y apoyo, no tienen la misma mentalidad fija. Sin duda las  diferencias de aprendizaje son diferencias serias, pero no necesitan ser negativas. Es el mismo caso para todas las diferencias; cuando somos tratados con altivez, no podemos desarrollarnos.

No somos diferentes; somos únicos.

Con este mensaje, Jonathan Mooney empezó el Proyecto Ojo a Ojo [Eye to Eye en inglés] una organización sin fines de lucro que apoya a estudiantes con diferencias de aprendizaje. Ha inspirado y apoderado a miles de estudiantes.

El discurso de Jonathan Mooney les abrió los ojos a la realidad a millones de estudiantes con diferencias de aprendizaje. Nos enseñó que debemos celebrar nuestras diferencias y las maneras en que nos hace únicos. Esteban Gutiérrez (Clase III) comentó que “Lo que Jonathan Mooney dijo debe ser escuchado por todos, porque esta idea podría mejorar nuestra sociedad. Nosotros somos capaces de vivir las mismas experiencias sin problemas, y no importa los problemas que cada persona tenga. Debemos respetar a todos, y debemos amar a todos independientemente de las diferencias que veamos en cada persona.” Sus palabras sintetizan la perspectiva de Jonathan Mooney. Es integral recordar este mensaje: Necesitamos celebrar y cultivar nuestras diferencias, porque nos hacen únicos y excepcionales.